El Real Madrid - Barça: Malo para todos
Martes, 3. Mayo 2011

Espero volver a verlo algún día
Malo sobre todo para el Real Madrid, que en cada partido pierde los valores y las señas de identidad que hicieron que esta Institución fuera el mejor club del Siglo XXI no sólo por sus éxitos deportivos, sino por sus valores. Actitudes como las de su entrenador perjudican a toda una institución. A toda una marca que costó 109 años construir. Y lo peor, es que algunos se empecinan en defenderlo sin criterio alguno. Ellos sabrán.
Malo para el FC Barcelona, que entra al trapo y pierde las formas. El mejor equipo del mundo, un equipo que tiene en sus filas a tres de los diez mejores jugadores del mundo -Messi, Xavi e Iniesta-, no debería recurrir al teatro, al pique, a las denuncias, a calentar el ambiente generando violencia, etc.
Malo para el fútbol, dado que lo que se preveía un espectáculo deportivo que repercusión en los 5 continentes, se ha convertido en un pique local que todo el planeta está viendo con gran asombro.
Malo para la UEFA, que se ve acusada de manipulación de su competición, (a partir de ahora, cada fallo de un árbitro va a interpretarse como la acción de la mano negra que compensa para que no se note la influencia en un sentido, o manipula, para gane el que ella quiere).
Malo para UNICEF, que sin comerlo ni beberlo se ve en medio de una guerra en la que no debería estar.
Malo para la Selección Española, dado que me temo que se han generado enemistades donde antes había amistad (o al menos respeto), lo que hará que “el espíritu de La Roja” no vuelva a ser igual.
Malo para Shakira, cantante anteriormente deseada por todos, y ahora insultada por los madridistas cada vez que Piqué toca el balón.
Malo para el espectador, porque los partidos, más allá de su emoción y de las patadas, están aportando muy poco futbolísticamente, (salvando el golazo de Messi en el último partido).
Malo para la imagen exterior de España, que es posible que se vea salpicada de un espectáculo tan pobre.
Malo para la política interior de España, dado que Guardiola mezcló la política con el deporte (algo que normalmente hace el FC Barcelona) al decir que se sentía “maltratado como equipo y como país“. Y estas cosas sólo consiguen aumentar el resentimiento -por no decir odio- entre los catalanes que se sienten incómodos en España y el resto de españoles.
Pues nada. Espero que, por lo menos, en el último partido las cosas trascurran por el cauce que tienen que transcurrir.


