Sobre la investigación en publicidad
Jueves, 30. Junio 2011
La parálisis por el análisis
El viernes pasado tuve la oportunidad de cenar en Cannes con dos de los mejores directores creativos del mundo, uno ubicado en Nueva York y otro hasta ahora en Madrid, y hubo un tema que salió en la conversación que me llamó la atención: el efecto perverso de la investigación.
El director creativo de la agencia neoyorkina decía que uno de los grandes males a los que se está enfrentando este sector es a la capacidad de bloqueo de campañas innovadoras o creativas de la investigación de mercados.
Se trata de algo que sufrimos cada vez más también en España. Hay anunciantes que llevan años sin hacer nada porque los institutos de investigación que testan las campañas no dan luz verde para su emisión.
Probablemente el problema pueda explicarse desde varias perspectivas:
1º) Diferentes maneras de entender la comunicación por los tres agentes implicados: la agencia da mucha importancia a la creatividad, medio para destacar en un entorno competitivo cada vez más complejo saturado e indiferenciado; el anunciante antepone el cumplimiento de determinados requisitos (que se “asocie” a la marca, que “se entienda”, que sea “inherente”, que la marca sea “el heroe”, que la marca asuma “un rol”, que sea “afin” al target, que “el código sea el de mi sector”, etc.) ; y los institutos de investigación, que generalmente saben de comunicacion lo que yo de criar periquitos en clima malayo, se alían con el anunciante, encuentran su caldo de cultivo para hacer investigación tras investigación convirtiéndose en seguros de vida de los responsables de marketing si la campaña no funciona.
2º) No existencia de una cultura de aprendizaje continuo.- No es testando campañas y devolviéndolas a los corrales como se aprende, sino lanzándolas y analizándo su resultado.
3º) La no contabilización del valor del tiempo.- Esa marca a la que me refería antes, ha visto como su competidor lanzaba una campaña exitosa y le adelantaba por la izquierda mientros ellos estaban enfrascados testando cosas durante más de un año.
No digo que no haya que hacer investigación. Digo que hay que hacer un uso inteligente de ella.
